El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico que avanza sin dolor y, al principio, sin síntomas. Cuando la persona nota algo, suele haber daño que no se recupera. Por eso la mejor herramienta es el control periódico con estudios simples.
Qué es el glaucoma
El glaucoma es un grupo de enfermedades que dañan el nervio óptico, el cable que lleva las imágenes del ojo al cerebro. Muchas veces está relacionado con una presión ocular más alta de lo que ese nervio tolera, aunque también puede aparecer con la presión en valores considerados normales.
Dentro del ojo circula un líquido, el humor acuoso, que se produce y se drena todo el tiempo. Si el drenaje funciona mal, la presión sube y con los años va dañando las fibras del nervio. Ese daño es permanente: el tratamiento puede frenarlo, pero no revertirlo.
Hay distintos tipos. El más frecuente es el glaucoma de ángulo abierto, de avance lento. El glaucoma de ángulo cerrado puede presentarse de forma aguda, y también existe el glaucoma pediátrico, en bebés y chicos.
¿Por qué el glaucoma no da síntomas?
El glaucoma de ángulo abierto no duele y empieza afectando la visión de los costados (periférica), no la del centro. El cerebro compensa esos huecos con la información del otro ojo y con los movimientos de la mirada, así que podés leer, manejar y ver el celular sin notar nada raro durante años.
Cuando aparecen síntomas, la enfermedad suele estar avanzada. Algunas señales tardías son:
- Llevarte por delante cosas que están a los costados, como marcos de puertas o muebles
- Sensación de ver como a través de un tubo (visión en túnel)
- Dificultad para adaptarte a la oscuridad o para ver escalones
- Visión borrosa que no mejora con anteojos
Por eso no conviene esperar síntomas del glaucoma para hacerse un control. La detección temprana depende de los estudios, no de lo que uno siente.
Glaucoma agudo: el que sí da síntomas
El glaucoma agudo de ángulo cerrado es distinto: el drenaje del ojo se bloquea de golpe y la presión sube muy rápido. Es una urgencia oftalmológica.
Consultá en el día, sin esperar, si tenés dolor intenso en un ojo o en la cabeza junto con ojo rojo, visión borrosa, halos de colores alrededor de las luces, náuseas o vómitos. Pueden ser síntomas de un glaucoma agudo, que necesita tratamiento inmediato para proteger la visión.
En personas con el ángulo del ojo estrecho, el oftalmólogo puede indicar una iridotomía periférica con láser para prevenir estos episodios.
Factores de riesgo del glaucoma
Cualquiera puede tener glaucoma, pero el riesgo es mayor si:
- Tenés más de 40 años, y el riesgo sigue subiendo con la edad
- Tenés padres, hermanos o hijos con glaucoma
- Te dijeron que tenés la presión ocular alta
- Sos de ascendencia africana, asiática o latinoamericana
- Tenés miopía o hipermetropía altas
- Tenés diabetes, presión arterial alta o mala circulación
- Usás o usaste corticoides por mucho tiempo, en gotas, inhaladores o pastillas
- Tuviste un golpe fuerte en el ojo o cirugías oculares
Tener uno o más factores no significa que vayas a tener glaucoma, pero sí que conviene controlarte con más regularidad.
Cada cuánto controlarse para detectar glaucoma
Como referencia general, se recomienda un examen oftalmológico completo alrededor de los 40 años, aunque veas bien. A partir de ahí, la frecuencia la define el oftalmólogo según tu edad, tus antecedentes y lo que encuentre.
- Sin factores de riesgo y con un examen normal: controles periódicos cada uno o dos años, más seguidos a medida que pasan los años
- Con antecedentes familiares, presión ocular alta u otros factores: controles más frecuentes, a veces desde antes de los 40
- Con diagnóstico de glaucoma: controles regulares para medir la presión y comparar los estudios en el tiempo
El especialista evaluará tu caso y te dirá cuál es el intervalo adecuado para vos.
Estudios para detectar y seguir el glaucoma
Ningún estudio aislado alcanza: el diagnóstico surge de combinar varios. Los principales son:
- Tonometría: mide la presión dentro del ojo. Es rápida y no duele.
- Examen con lámpara de hendidura y fondo de ojo: permite ver el ángulo de drenaje y la forma del nervio óptico.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): mide el espesor de las fibras del nervio óptico y detecta pérdidas antes de que afecten la visión.
- Campo visual computarizado: evalúa la visión periférica punto por punto y muestra si hay zonas que no se ven.
- Paquimetría: mide el grosor de la córnea, que influye en cómo se interpreta la presión.
Repetir estos estudios en el tiempo permite ver si el daño está estable o avanza. En Nortvision la consulta y los estudios, como la tonometría, la OCT y el campo visual computarizado, se hacen el mismo día.
Tratamiento y qué podés hacer hoy
El objetivo del tratamiento es bajar la presión ocular para frenar el daño. Suele empezar con gotas de uso diario. Según el caso, también se usan láser, como la trabeculoplastia, o cirugías como la trabeculectomía. Lo más importante es no abandonar las gotas aunque no notes cambios, porque su efecto es proteger la visión que tenés.
- Si tenés más de 40 años y nunca te hiciste un control completo, pedí un turno
- Preguntá en tu familia si alguien tiene glaucoma y contáselo al oftalmólogo
- Si usás gotas, ponelas siempre a la misma hora y llevalas a cada control
Atendemos de lunes a viernes de 9 a 19 h en Junín 889 y Av. Santa Fe 1970, Recoleta.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los primeros síntomas del glaucoma?
¿El glaucoma tiene cura?
¿Se puede tener glaucoma con la presión ocular normal?
¿El glaucoma es hereditario?
¿El glaucoma duele?
Para seguir leyendo en el sitio
Fuentes y lecturas recomendadas
- ¿Qué es el glaucoma? Causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento · Academia Americana de Oftalmología
- Glaucoma · National Eye Institute
- Glaucoma · MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
- Glaucoma (enciclopedia médica) · MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.




