La retinopatía diabética es el daño que la diabetes produce en los vasos de la retina. Al principio no da síntomas, por eso el control de fondo de ojo es tan importante. Detectada a tiempo, hay tratamientos que ayudan a proteger la visión.
Qué es la retinopatía diabética
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta la retina, la capa del fondo del ojo que capta las imágenes. El exceso de azúcar en la sangre, sostenido en el tiempo, daña las paredes de los vasos sanguíneos pequeños que la nutren.
Esos vasos dañados pueden perder sangre o líquido, o cerrarse y dejar zonas de la retina sin oxígeno. Como respuesta, el ojo puede formar vasos nuevos, frágiles y anormales, que sangran con facilidad y pueden generar tejido cicatrizal.
Puede aparecer tanto en la diabetes tipo 1 como en la tipo 2, y también en la diabetes durante el embarazo. Es una de las causas más importantes de pérdida de visión en adultos en edad laboral, y en gran parte se puede prevenir con controles y un buen manejo de la diabetes.
Así ve una persona con retinopatía diabética
Aparecen manchas oscuras que flotan y zonas borrosas en la visión. Deslizá para comparar.


Etapas de la retinopatía diabética
- Retinopatía diabética no proliferativa: es la etapa inicial. Hay pequeñas dilataciones de los vasos (microaneurismas), hemorragias puntuales y depósitos en la retina. Puede ser leve, moderada o severa.
- Retinopatía diabética proliferativa: es la etapa avanzada. Crecen vasos anormales sobre la retina o hacia el vítreo. Pueden provocar hemorragias dentro del ojo, desprendimiento de retina traccional y glaucoma neovascular.
En cualquiera de las dos etapas puede aparecer edema macular diabético, una acumulación de líquido en la mácula (el centro de la retina). Es la causa más frecuente de visión borrosa en las personas con diabetes.
Diabetes y retina, en 30 segundos
Síntomas de la retinopatía diabética
En las primeras etapas la retinopatía diabética no da síntomas y la visión puede ser normal. Por eso muchas personas se enteran recién cuando el daño ya está avanzado. Cuando aparecen, los síntomas pueden ser:
- Visión borrosa o que cambia a lo largo del día
- Manchas flotantes o puntos oscuros en la visión
- Zonas vacías o sombras en el campo visual
- Dificultad para ver de noche
- Colores que se ven apagados
- Pérdida brusca de la visión, si hay una hemorragia dentro del ojo
Cuándo consultar de urgencia
Si tenés diabetes y notás una pérdida repentina de visión, una lluvia de manchas oscuras o una sombra que tapa parte de lo que ves, consultá cuanto antes. Puede tratarse de una hemorragia dentro del ojo o de un desprendimiento de retina, que necesitan evaluación rápida.
Factores de riesgo
Toda persona con diabetes puede desarrollar retinopatía, pero el riesgo aumenta con:
- Más años de evolución de la diabetes
- Mal control de la glucemia (hemoglobina glicosilada alta)
- Presión arterial alta
- Colesterol y triglicéridos elevados
- Enfermedad renal
- Tabaquismo
- Embarazo en mujeres con diabetes previa
¿Cómo se diagnostica? El control de fondo de ojo
La retinopatía diabética se detecta con un examen de fondo de ojo con las pupilas dilatadas. El oftalmólogo observa los vasos de la retina, busca hemorragias, depósitos y vasos anormales, y evalúa la mácula.
La OCT (tomografía de coherencia óptica) mide el grosor de la retina y detecta el edema macular aun antes de que la persona note síntomas. La retinografía registra imágenes del fondo de ojo que sirven para comparar en cada control. En casos seleccionados el especialista puede indicar una angiografía con colorante.
Como regla general, las personas con diabetes deberían hacer un control de fondo de ojo al menos una vez por año, o con la frecuencia que indique el especialista según lo que encuentre. En Nortvision la consulta y los estudios se hacen el mismo día, en una sola visita.
Tratamiento de la retinopatía diabética
El tratamiento depende de la etapa y de si hay edema macular. En todos los casos, la base es el buen control de la diabetes, la presión arterial y el colesterol, junto con el médico clínico o el diabetólogo.
- Inyecciones intravítreas de antiangiogénicos (anti-VEGF): reducen el edema macular y frenan el crecimiento de vasos anormales. Se aplican dentro del ojo con anestesia en gotas y suelen requerir varias dosis.
- Láser de retina (fotocoagulación): en la retinopatía proliferativa se aplica en la periferia de la retina para disminuir el estímulo que genera vasos nuevos. También puede usarse en algunos casos de edema macular.
- Inyecciones de corticoides dentro del ojo: una opción para ciertos casos de edema macular.
- Vitrectomía: cirugía para retirar sangre del vítreo que no se reabsorbe o tratar un desprendimiento de retina traccional.
Estos tratamientos buscan conservar la visión que se tiene y evitar que empeore. En algunos casos la visión mejora, pero el objetivo principal es frenar el avance. El especialista evaluará tu caso y te dirá qué opción conviene.
Prevención y cuidados
La mejor prevención es mantener la glucemia, la presión arterial y el colesterol dentro de los valores que indica tu médico, no fumar y hacer el control oftalmológico anual aunque veas bien. Si estás embarazada y tenés diabetes, el control de retina es especialmente importante.
Las personas con diabetes también tienen más riesgo de catarata y de glaucoma, otras dos razones para no saltear la consulta oftalmológica.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiene que controlarse la vista una persona con diabetes?
¿Si veo bien, puedo tener retinopatía diabética?
¿La retinopatía diabética tiene cura?
¿Qué es el edema macular diabético?
¿La diabetes gestacional afecta los ojos?
Fuentes y lecturas recomendadas
- Retinopatía diabética: causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento · Academia Americana de Oftalmología
- Retinopatía diabética · National Eye Institute
- Retinopatía diabética (Vista y diabetes) · MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
- Retinopatía diabética · Manual MSD, versión para público general
Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.


