La iridotomía periférica es un tratamiento con láser que abre un orificio muy pequeño en el iris para que el líquido del ojo circule mejor. Se usa para prevenir o tratar el glaucoma de ángulo cerrado, una forma de glaucoma que puede dar crisis de presión muy alta.
Qué es la iridotomía periférica láser
La iridotomía periférica es un procedimiento láser que se hace en el consultorio. Consiste en abrir un orificio diminuto en la parte periférica del iris, la zona coloreada del ojo, en general en la parte de arriba, donde queda cubierto por el párpado.
Para entender para qué sirve hay que saber cómo circula el líquido del ojo. El humor acuoso se produce detrás del iris, pasa hacia adelante a través de la pupila y sale por el ángulo de drenaje, ubicado entre el iris y la córnea. En algunas personas ese ángulo es muy estrecho y el iris queda muy cerca del drenaje.
Si el paso por la pupila se dificulta, el líquido empuja el iris hacia adelante y puede tapar el ángulo por completo. Esto se llama bloqueo pupilar y hace que la presión suba, a veces de golpe. El orificio de la iridotomía funciona como un desvío: el líquido pasa directamente por ahí, el iris vuelve a una posición más plana y el ángulo se abre.
¿Para quién está indicada?
La iridotomía periférica se indica cuando el especialista detecta un ángulo cerrado o en riesgo de cerrarse. Las situaciones más habituales son:
- Ángulo estrecho que podría cerrarse, como prevención de un ataque de glaucoma agudo
- Glaucoma crónico de ángulo cerrado
- Crisis de glaucoma agudo de ángulo cerrado, una vez que se logró bajar la presión con medicación
- El otro ojo de una persona que tuvo una crisis aguda, porque tiene un riesgo alto de que le pase lo mismo
- Algunos casos de síndrome de dispersión pigmentaria u otras situaciones que el especialista evalúe
Los ángulos estrechos son más comunes en personas con hipermetropía, en mayores de 40 años y en personas de ascendencia asiática. En muchos casos la iridotomía se hace en los dos ojos.
Tener el ángulo estrecho no da síntomas: se descubre en un control oftalmológico con la gonioscopía. Por eso, si tenés hipermetropía, antecedentes familiares de glaucoma o alguna vez notaste halos y dolor de ojo al estar en penumbra, contalo en la consulta. El especialista evaluará tu caso y te dirá si conviene hacer el láser.
El glaucoma, en 30 segundos
Cómo es el procedimiento de iridotomía
Es un tratamiento ambulatorio y rápido. No requiere internación, ayuno ni cortes. En general sigue estos pasos:
- Se coloca una gota que achica la pupila para que el iris quede más estirado y fino
- Se aplican gotas anestésicas y, muchas veces, una gota para evitar que la presión suba después del láser
- Te sentás frente al equipo láser y el médico apoya una lente especial sobre el ojo
- Se hacen varios disparos de láser hasta abrir el orificio, lo que lleva pocos minutos
- Al terminar se mide la presión del ojo antes de que vuelvas a tu casa
Durante los disparos podés sentir pequeños pinchazos o golpecitos y ver destellos de luz. Según el grosor y el color del iris, a veces se combinan dos tipos de láser o hace falta una segunda sesión para completar la abertura.
Recuperación y cuidados
La recuperación suele ser rápida. La mayoría de las personas vuelve a sus actividades habituales al día siguiente. Después del láser es habitual:
- Visión borrosa durante algunas horas
- Ojo un poco rojo o irritado
- Dolor de cabeza leve, sobre todo por la gota que achica la pupila
El médico suele indicar gotas antiinflamatorias por unos días. Conviene ir acompañado y no manejar ese día. En los controles siguientes se verifica que el orificio esté abierto, que la presión esté bien y que el ángulo se haya ensanchado.
Resultados esperables y riesgos
La iridotomía es muy eficaz para prevenir el bloqueo pupilar y, con eso, las crisis de glaucoma agudo. Pero no siempre controla por completo la presión: algunas personas, sobre todo con glaucoma crónico de ángulo cerrado, siguen necesitando gotas u otros tratamientos, como la cirugía de catarata o una trabeculectomía.
Es un procedimiento considerado seguro. Los riesgos posibles son poco frecuentes y en general leves:
- Aumento transitorio de la presión ocular
- Inflamación leve dentro del ojo
- Pequeño sangrado del iris, que suele detenerse solo
- Molestias visuales como una línea de luz, brillos o sombras, que en general disminuyen con el tiempo
- Cierre del orificio, que puede requerir repetir el láser
Si tenés ángulo estrecho o te hicieron una iridotomía y notás dolor fuerte en el ojo, ojo rojo, visión borrosa, halos alrededor de las luces, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, consultá de urgencia: puede ser una crisis de glaucoma agudo.
Estudios previos
Antes de indicar una iridotomía, el especialista en glaucoma evalúa el ángulo y el estado del nervio óptico. Los estudios más habituales son:
- Gonioscopía con lámpara de hendidura, para ver qué tan estrecho está el ángulo
- Tonometría, para medir la presión intraocular
- OCT de segmento anterior o de nervio óptico, según el caso
- Campo visual computarizado
- Biometría, para conocer el largo del ojo y el tamaño del cristalino
En Nortvision la consulta y los estudios se resuelven el mismo día, en las sedes de Junín 889 y Av. Santa Fe 1970, en Recoleta.
Preguntas frecuentes
¿La iridotomía láser duele?
¿Si tengo ángulo estrecho tengo glaucoma?
¿Después de la iridotomía puedo usar gotas para dilatar la pupila?
¿Voy a dejar de usar gotas para el glaucoma?
¿Se nota el orificio en el iris?
Fuentes y lecturas recomendadas
- Iridotomía láser · Academia Americana de Oftalmología
- ¿Qué es el glaucoma crónico de ángulo cerrado? · Academia Americana de Oftalmología
- Ángulo de drenaje · Academia Americana de Oftalmología
- Glaucoma · Manual MSD, versión para público general
- Cirugía láser (para el glaucoma) · BrightFocus Foundation
Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.


