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Fotocoagulación con láser

La fotocoagulación con láser es un tratamiento de retina que usa un haz de luz muy preciso para sellar zonas dañadas.

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La fotocoagulación con láser es un tratamiento de retina que usa un haz de luz muy preciso para sellar zonas dañadas. Se usa en la retinopatía diabética, los desgarros de retina y las oclusiones venosas para evitar que la visión empeore.

Qué es la fotocoagulación con láser

La fotocoagulación con láser, también conocida como láser de retina, es un tratamiento que aplica pequeños impactos de luz sobre zonas elegidas de la retina. La energía del láser produce una quemadura controlada y diminuta que, al cicatrizar, cumple una función terapéutica.

Según el problema, esa cicatriz sirve para cosas distintas: puede pegar la retina alrededor de un desgarro, como si fuera una costura, o reducir la falta de oxígeno en zonas enfermas para que dejen de producir vasos sanguíneos anormales. También puede ayudar a cerrar vasos que pierden líquido.

Es importante saber que la fotocoagulación busca frenar el daño y proteger la visión que queda. No devuelve la visión que ya se perdió, por eso suele ser más útil cuanto antes se indica.

¿En qué casos se indica el láser de retina?

El especialista en retina puede indicar fotocoagulación en distintas enfermedades. Las más habituales son:

  • Retinopatía diabética proliferativa, cuando aparecen vasos nuevos y frágiles que pueden sangrar
  • Algunos casos de edema macular diabético, en general como complemento de otros tratamientos
  • Desgarros de retina y algunas zonas de retina debilitada, para prevenir un desprendimiento de retina
  • Oclusiones de vena de la retina con falta de irrigación o vasos anormales
  • Otras enfermedades vasculares de la retina y algunos tumores intraoculares seleccionados

En muchas de estas situaciones hoy también se usan las inyecciones intravítreas de antiangiogénicos, solas o combinadas con el láser. Cuando la enfermedad está muy avanzada, con sangrado que no se reabsorbe o retina traccionada, puede hacer falta una vitrectomía. El especialista evaluará tu caso y te explicará qué tratamiento conviene.

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La retina, en 30 segundos

Cómo es el procedimiento de fotocoagulación

Es un tratamiento ambulatorio que no requiere internación ni cortes. Primero se dilata la pupila con gotas y se coloca una gota de anestesia. Luego te sentás frente al equipo, apoyando el mentón, de forma parecida a un control con la lámpara de hendidura.

El médico apoya sobre el ojo un lente de contacto especial que permite enfocar el láser en la retina. Durante la sesión vas a ver destellos de luz intensos. La mayoría de las personas lo tolera bien; algunas notan pinchazos o una molestia breve, sobre todo cuando se tratan zonas amplias.

La duración depende de la cantidad de zonas a tratar. Un desgarro puede resolverse en una sesión corta. La fotocoagulación panretiniana, que trata gran parte de la retina periférica en la retinopatía diabética, suele dividirse en varias sesiones para que sea más cómoda.

Recuperación y cuidados después del láser

La recuperación suele ser rápida, pero el día del tratamiento conviene ir acompañado: con la pupila dilatada y el efecto del láser, la visión queda borrosa y encandilada durante algunas horas.

  • No manejes hasta que la visión vuelva a la normalidad
  • Puede haber dolor de cabeza leve o molestia en el ojo, que suele ceder con analgésicos comunes
  • En general podés retomar tus actividades al día siguiente, salvo otra indicación
  • Si el láser fue por un desgarro, el especialista puede pedirte evitar esfuerzos o deportes de impacto por un tiempo, mientras se forma la cicatriz
  • Asistí a los controles: sirven para confirmar que el tratamiento hizo efecto y para decidir si hace falta otra sesión

En las personas con diabetes, el láser no reemplaza el control de la glucemia, la presión arterial y el colesterol. Ese control general es parte fundamental del cuidado de la retina.

Resultados esperables y efectos secundarios

El objetivo de la fotocoagulación es estabilizar la enfermedad: reducir el riesgo de sangrados, de pérdida grave de visión o de que un desgarro termine en desprendimiento. En muchos casos la visión se mantiene, pero no siempre mejora, y a veces la enfermedad sigue activa y requiere más tratamiento.

Como toda intervención, puede tener efectos no deseados. Algunos son esperables cuando se tratan zonas extensas:

  • Disminución de la visión periférica (a los costados)
  • Peor visión con poca luz o de noche
  • Visión borrosa transitoria y menor sensibilidad a los contrastes
  • Pequeñas manchas o puntos ciegos cerca de las zonas tratadas
  • Con menos frecuencia, aumento de líquido en la mácula o sangrado

Estos efectos se tienen en cuenta al indicar el tratamiento: se aceptan porque el riesgo de no tratar suele ser mucho mayor.

Consultá de urgencia

Consultá de urgencia si después del láser, o en cualquier momento, aparecen de golpe muchas moscas volantes, destellos de luz, una sombra o cortina que tapa parte de la visión, o una caída brusca de la visión: pueden ser señales de un desprendimiento de retina o de un sangrado.

Estudios previos al tratamiento

Antes de indicar fotocoagulación, el especialista necesita ver la retina con detalle y saber qué zonas están afectadas. Entre los estudios que pueden pedirse están:

  • Fondo de ojo con pupila dilatada y lámpara de hendidura
  • OCT de mácula, para detectar y medir el edema macular
  • Retinografía, que deja registro fotográfico de la retina para comparar en los controles
  • Angiografía con fluoresceína, en algunos casos, para ver qué zonas no reciben sangre o pierden líquido
  • Tonometría, para medir la presión del ojo

En la clínica, la consulta y los estudios disponibles se hacen el mismo día, en las sedes de Recoleta, de lunes a viernes de 9 a 19 h.

Preguntas frecuentes

¿El láser de retina duele?
En general se tolera bien porque se usan gotas anestésicas. Algunas personas sienten pinchazos breves o una molestia sorda, sobre todo en tratamientos extensos. Si te resulta incómodo, avisale al médico durante la sesión.
¿La fotocoagulación con láser mejora la visión?
Su objetivo principal es evitar que la visión empeore, no recuperarla. En algunos casos la visión mejora cuando se resuelve un problema asociado, pero lo habitual es que se mantenga. Por eso es importante tratar a tiempo.
¿Cuántas sesiones de láser voy a necesitar?
Depende de la enfermedad. Un desgarro de retina suele tratarse en una sesión, mientras que la fotocoagulación panretiniana de la retinopatía diabética suele hacerse en varias. Según cómo evolucione, el especialista puede indicar sesiones adicionales.
¿Puedo manejar después del láser?
No el mismo día. La dilatación de la pupila y el encandilamiento del láser dejan la visión borrosa por algunas horas. Lo mejor es ir acompañado o usar otro medio de transporte.
¿Qué diferencia hay entre el láser de retina y el láser para dejar los anteojos?
Son tratamientos completamente distintos. La fotocoagulación actúa sobre la retina, en el fondo del ojo, para tratar enfermedades. Los láseres de cirugía refractiva actúan sobre la córnea para corregir la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo.

Fuentes y lecturas recomendadas

Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.

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