La fotoqueratitis es una quemadura de la córnea causada por la radiación ultravioleta, como una quemadura de sol pero en el ojo. Duele mucho y aparece horas después de la exposición. En general se recupera bien, pero conviene que la revise un oftalmólogo.
Qué es la fotoqueratitis
La fotoqueratitis, también llamada queratitis ultravioleta o queratitis actínica, es una inflamación de la córnea causada por la exposición a los rayos ultravioleta (UV). La córnea es la capa transparente que cubre la parte de adelante del ojo, y su superficie se daña de forma parecida a como se quema la piel con el sol.
Según cómo se produce, recibe distintos nombres: ceguera de la nieve cuando ocurre en la montaña, o ojo de soldador o flash del soldador cuando la causa es el arco de soldadura. En todos los casos el mecanismo es el mismo: el UV lastima las células más superficiales de la córnea.
Una característica clave es que los síntomas no aparecen enseguida. Suelen empezar varias horas después de la exposición, muchas veces de noche, cuando la persona ya no relaciona el dolor con lo que estuvo haciendo durante el día.
Así ve una persona con fotoqueratitis
Encandilamiento intenso y visión borrosa después de una exposición fuerte a la luz ultravioleta. Deslizá para comparar.


Síntomas de la fotoqueratitis
Casi siempre afecta los dos ojos. Los síntomas más frecuentes son:
- Dolor en los ojos, que puede ser intenso
- Sensación de arena o de cuerpo extraño
- Ojos rojos
- Lagrimeo abundante
- Mucha molestia con la luz (fotofobia)
- Párpados hinchados y espasmo al intentar abrir los ojos
- Visión borrosa
- En algunos casos, ver halos alrededor de las luces
Aunque el dolor sea fuerte, en la mayoría de los casos la lesión es superficial y la córnea se regenera. Igual, solo el examen oftalmológico permite confirmar la extensión del daño.
Consulta y estudios en un solo día
Causas: qué provoca la fotoqueratitis
Cualquier fuente intensa de radiación ultravioleta puede causarla si los ojos no están protegidos. Las situaciones más habituales son:
- Días en la nieve o en la montaña sin anteojos de sol adecuados
- Horas de playa, pileta o navegación, por el reflejo del sol en el agua y la arena
- Soldar o estar cerca de alguien que suelda sin máscara de protección
- Camas o lámparas solares sin las antiparras indicadas
- Lámparas germicidas de luz ultravioleta
- Mirar el sol en forma directa, por ejemplo durante un eclipse
La altura y la nieve aumentan mucho la cantidad de radiación que llega al ojo, y los días nublados también pueden ser peligrosos porque el UV atraviesa las nubes. Mirar directamente el sol, además de quemar la córnea, puede dañar la retina de forma permanente, lo que se conoce como retinopatía solar y es un problema más serio.
¿Cómo se diagnostica?
El oftalmólogo pregunta por la exposición de las horas previas y mide la visión. Luego examina los ojos con la lámpara de hendidura, usando una gota de fluoresceína, un colorante que con luz azul muestra pequeños puntos en la córnea donde se perdió el epitelio.
Este examen también sirve para descartar otras causas de dolor y ojo rojo, como un cuerpo extraño, una abrasión corneal o una infección. Si hubo exposición directa al sol, se revisa además la retina. En Nortvision la consulta y los estudios necesarios se hacen en el mismo día.
Tratamiento de la fotoqueratitis
El tratamiento busca aliviar el dolor y proteger la córnea mientras se regenera. Según el caso, el especialista puede indicar:
- Lágrimas artificiales o ungüentos lubricantes
- Gotas o ungüento con antibiótico para prevenir infecciones
- Gotas que relajan el músculo del ojo y alivian el dolor
- Analgésicos por boca
- Compresas frías sobre los párpados cerrados
Mientras dura el cuadro conviene descansar en un ambiente con poca luz, usar anteojos oscuros, no frotarse los ojos y no usar lentes de contacto. En general los síntomas mejoran en uno o dos días.
Es muy importante no usar gotas anestésicas por cuenta propia. Aunque alivian en el momento, usadas en casa retrasan la curación de la córnea y pueden dañarla. Si los síntomas no mejoran o empeoran, hay que volver a consultar.
Si trabajás soldando o con lámparas UV, es habitual que el cuadro se repita cuando no se usa protección. Además del tratamiento del episodio, conviene revisar el equipo de seguridad para evitar que vuelva a pasar.
Cuándo consultar de urgencia
Consultá de inmediato si el dolor es muy intenso o no mejora en uno o dos días, si notás que ves cada vez peor, si aparece una mancha oscura o un punto ciego en el centro de la visión después de mirar el sol, o si sospechás que además entró una partícula o un químico en el ojo.
Cómo prevenir la fotoqueratitis
La prevención es simple y muy efectiva: proteger los ojos del ultravioleta. En la nieve, la montaña o el agua, usá anteojos de sol con filtro UV que cubran bien los costados, o antiparras de nieve. Para soldar, siempre con máscara o careta de soldador adecuada, también si solo estás mirando de cerca.
En camas solares, usá las antiparras especiales. Y nunca mires el sol directamente, ni siquiera durante un eclipse, sin filtros certificados para ese fin. La exposición repetida al UV a lo largo de los años también se relaciona con problemas como el pterigión y la catarata, así que el hábito de protegerse vale la pena.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la fotoqueratitis?
¿Por qué me empezaron a doler los ojos a la noche si estuve al sol a la mañana?
¿La fotoqueratitis deja secuelas?
¿Me puedo quemar los ojos en un día nublado?
¿Qué hago si me agarró el flash de la soldadura?
¿Sirven los anteojos de sol comunes para prevenirla?
Fuentes y lecturas recomendadas
- ¿Qué es la fotoqueratitis, incluida la ceguera de la nieve? · Academia Americana de Oftalmología
- Sus ojos y el sol · Academia Americana de Oftalmología
- Queratitis punteada · Manual MSD, versión para público general
Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.


