El pterigión es un crecimiento de tejido de la conjuntiva que avanza sobre la córnea, muchas veces conocido como carnosidad en el ojo. Está muy ligado a la exposición al sol. No es un cáncer, pero puede irritar, molestar en lo estético y, si crece mucho, afectar la visión.
Qué es el pterigión
El pterigión es un tejido con vasos sanguíneos, de forma triangular, que crece desde la conjuntiva (la membrana que cubre la parte blanca del ojo) hacia la córnea. Casi siempre aparece del lado de la nariz, aunque también puede formarse del lado externo o en los dos lados. Mucha gente lo llama carnosidad o tela en el ojo.
Es una lesión benigna: no es un tumor maligno ni se transforma en uno. Su crecimiento suele ser lento y puede quedarse estable durante años. El problema aparece cuando avanza hacia el centro de la córnea, porque puede deformarla y alterar la visión.
Se parece a la pinguécula, otra lesión frecuente de la conjuntiva causada también por el sol. La diferencia es que la pinguécula es un pequeño bulto amarillento que no invade la córnea, mientras que el pterigión sí lo hace.
Así ve una persona con pterigión
Cuando avanza sobre la córnea, forma un velo desde el costado que afecta la visión. Deslizá para comparar.


Síntomas del pterigión
Al principio puede no dar ninguna molestia y notarse solo al mirarse al espejo. Con el tiempo, o en momentos en que se inflama, puede causar:
- Ojo rojo, sobre todo en la zona de la lesión
- Ardor, picazón o sensación de arenilla
- Sensación de tener algo en el ojo
- Lagrimeo y sequedad
- Visión borrosa, si el pterigión avanza sobre la córnea o genera astigmatismo
- Dificultad para usar lentes de contacto
- Molestia por el aspecto del ojo
Los síntomas suelen empeorar con el sol, el viento, el polvo o los ambientes secos, que irritan todavía más la superficie del ojo.
En los momentos de inflamación el pterigión se ve más rojo y engrosado, y luego puede volver a calmarse. Que se inflame seguido es una de las razones por las que el especialista puede proponer tratarlo.
Consulta y estudios en un solo día
Causas y factores de riesgo del pterigión
La causa principal es la exposición prolongada a la radiación ultravioleta del sol. Por eso es más común en personas que viven en zonas soleadas o que pasan muchas horas al aire libre. Otros factores que suman son:
- Trabajar o hacer deporte al aire libre sin anteojos de sol
- Actividades en el agua, la arena o la nieve, que reflejan los rayos
- Exposición frecuente a viento, polvo o humo
- Ojo seco
- Antecedentes familiares de pterigión
Por su relación con las actividades al aire libre, en inglés también se lo llama ojo de surfista. Es más frecuente en adultos que en chicos, porque el daño del sol se acumula con los años.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se hace en la consulta oftalmológica con la lámpara de hendidura, que permite ver el tamaño del pterigión, cuánto avanzó sobre la córnea y si está inflamado. Se mide además la agudeza visual.
Para evaluar si el pterigión está alterando la forma de la córnea, se puede pedir una topografía corneal o un Pentacam, que muestran si generó astigmatismo. Tomar fotos de la lesión ayuda a comparar en los controles si está creciendo. En la clínica estos estudios se hacen el mismo día de la consulta.
Tratamiento del pterigión
Cuando el pterigión es pequeño y no molesta, alcanza con controlarlo y protegerse del sol. Si irrita o se inflama, el oftalmólogo puede indicar lágrimas artificiales para lubricar y, por períodos cortos, gotas antiinflamatorias. Estas medidas alivian los síntomas, pero no hacen desaparecer la lesión.
La cirugía se considera cuando:
- El pterigión avanza hacia el centro de la córnea o amenaza la visión
- Genera astigmatismo que afecta la calidad visual
- Produce irritación o inflamación frecuente que no mejora con gotas
- Limita el movimiento del ojo o el uso de lentes de contacto
- Molesta mucho desde lo estético
La operación es ambulatoria y se hace con anestesia local. El cirujano retira el tejido de la córnea y la conjuntiva. Para disminuir la posibilidad de que vuelva a crecer, lo habitual es cubrir la zona con un injerto de conjuntiva del mismo ojo, que se fija con puntos o con un adhesivo biológico. En algunos casos se usan otros tejidos o medicamentos que frenan la cicatrización. Nortvision cuenta con quirófano propio para este procedimiento.
Recuperación y riesgo de recidiva
Después de la cirugía es normal tener el ojo rojo, sensación de cuerpo extraño y algo de molestia durante los primeros días. Se usan gotas con antibiótico y antiinflamatorio según la indicación médica, y se hacen controles para ver cómo prende el injerto.
El principal riesgo del pterigión operado es que vuelva a crecer, lo que se llama recidiva. Las técnicas con injerto reducen esa posibilidad, pero no la eliminan. Por eso, después de operarte, protegerte del sol sigue siendo fundamental. El especialista evaluará tu caso y te explicará qué técnica conviene.
Prevención
La mejor prevención es proteger los ojos de la radiación ultravioleta todo el año, incluso en días nublados: anteojos de sol con filtro UV de calidad, que cubran bien los costados, y gorra o sombrero con visera cuando estés al aire libre. Usar lágrimas artificiales en ambientes secos o con viento también ayuda a cuidar la superficie del ojo.
Preguntas frecuentes
¿El pterigión es cáncer?
¿El pterigión se va con gotas?
¿Cuándo hay que operar un pterigión?
¿El pterigión puede volver después de la cirugía?
¿Qué diferencia hay entre pterigión y pinguécula?
Fuentes y lecturas recomendadas
- Terigión (enciclopedia médica) · MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
- Pinguécula y pterigion · Manual MSD, versión para público general
- Sus ojos y el sol · Academia Americana de Oftalmología
Contenido informativo elaborado por el equipo médico de Nortvision. No reemplaza la consulta con un oftalmólogo.


